Ataque a regidora sacude a San Marcos
Redacción Áncash Despierta · Áncash, 13 de setiembre

Una regidora denunció una violenta agresión tras una audiencia de rendición de cuentas en San Marcos. El caso exige una investigación exhaustiva.
Una agresión contra una regidora después de una Audiencia de Rendición de Cuentas en San Marcos terminó convirtiéndose en uno de los episodios más controversiales de la política municipal del distrito.
El hecho ocurrió el 9 de octubre de 2024, según la publicación proporcionada, y tuvo como víctima a la regidora Dagmar Borda, quien habría sido atacada físicamente y despojada de su teléfono celular al término de la actividad.
La denuncia sostiene además que durante el enfrentamiento una de las agresoras habría mordido a la regidora, provocándole una lesión en uno de sus dedos.
Una agresión después de fiscalizar
El contexto vuelve especialmente delicado el caso.
La agresión se habría producido después de una actividad pública destinada a la rendición de cuentas de la gestión municipal, precisamente uno de los espacios en los que las autoridades deben responder ante la ciudadanía.
Una regidora que participa en labores de fiscalización terminó denunciando una agresión física.
La pregunta es inevitable:
¿Qué ocurrió realmente al terminar la audiencia?
La respuesta debe surgir de una investigación formal, testimonios, imágenes, informes médicos y cualquier evidencia disponible.
Una mujer identificada entre las denunciadas
La información difundida señala a Silvia Peña Vargas como una de las personas presuntamente involucradas en el ataque.
También plantea posibles vínculos familiares con personas cercanas al entorno de la primera dama municipal.
Este extremo requiere ser comprobado y no puede convertirse automáticamente en una imputación contra terceros.
Sin embargo, precisamente por la gravedad del episodio, corresponde determinar quiénes participaron, qué ocurrió antes de la agresión y cuál fue el motivo del enfrentamiento.
¿Una disputa política que terminó en violencia?
El caso abre una discusión mayor sobre el clima político de San Marcos.
La fiscalización municipal puede generar enfrentamientos políticos, pero las discrepancias no deberían terminar en agresiones físicas.
Si una autoridad municipal fue efectivamente atacada luego de ejercer sus funciones, el caso trasciende una disputa personal.
Se convierte en un problema institucional.
La fiscalización no puede tener como precio la violencia
Los regidores tienen entre sus funciones participar en la fiscalización de la gestión municipal.
Por eso, cualquier agresión contra una autoridad durante o después de una actividad oficial debe ser esclarecida.
Ancash